La posición que el PSOE viene defendiendo respecto a la central nuclear de Santa María de Garoña es que antes de tomar alguna decisión acerca de su cierre hay que esperar al informe perceptivo del Consejo de Seguridad Nuclear sobre la situación técnica de la central y su conveniencia o no de prorrogar su vida útil. En otras palabras, ni el Partido Socialista ni el Gobierno de España se va a pronunciar definitivamente hasta que no esté elaborado este informe. Otro de las cuestiones importantes a tener en cuenta si es que el informe avala el cierre de Garoña, es la necesidad de buscar una alternativa para el sostenimiento socioeconómico de la zona. No podemos obviar que hay miles de burgaleses entre Las Merindades y Miranda de Ebro cuya situación económica depende directa e indirectamente de la central. Estas dos razones de peso nos hacen ser responsables con la decisión que se haya de tomar respecto a Garoña.
No obstante como socialista y siendo consecuente con la filosofía de mi partido respecto a la conveniencia de ir sustituyendo la energía nuclear por energías renovables, entiendo que de manera progresiva se vayan supliendo estas centrales por otro tipo de instalaciones que produzcan energías limpias de acuerdo a las necesidades de cada una de las centrales nucleares existentes en España. Para Partido Popular en cambio esta posición política de avanzar hacia otras alternativas energéticas no le parece razonable. ¿Si el consejo de seguridad nacional nuclear declara que es conveniente cerrar Garoña, el Partido Popular va a ser tan irresponsable como para prorrogar su vida útil?
Es obvio que Garoña tiene una vida útil limitada y aunque el Consejo de Seguridad Nuclear posibilite una prórroga para unos años, la central nuclear se acabará cerrando irremediablemente. Es responsabilidad de todos reconocer este hecho e ir trabajando en posibles alternativas, aunque al PP esto le de igual.
5 comentarios:
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Hola Daniel,
Al PP no le da igual lo que ocurra con Garoña y si el CSN decide que hay que cerrarla no creo que nadie ose a llevarles la contraria. Efectivamente hay que ser conscientes de que su cierre llegará algún día y habrá que buscar soluciones para todos los empleos que de alguna manera dependen de la central nuclear, así como tener en cuenta que la central también es un gran activo económico para la provincia.
Yo soy partidario de buscar nuevas energías, menos contaminantes y menos peligrosas, pero tienen en su contra unos niveles muy bajos de eficiencia y, aunque no está mal que España apueste por ello y se convierta en referencia mundial, no me parece lógico hipotecar nuestro futuro y que tengamos que comprar la energía a otros países. Por eso considero que se debe retomar el programa de centrales nucleares para, por lo menos, mantener el nivel actual.
por cierto, ¿éste es el artículo que escribes los lunes en el Diario?
Ramón,
Todo lo que dices es muy rezonable, pero esto también tiene que ver con la apusta política que cada uno de los partidos hace respecto a la conveiencia y riesgo de las centrales nucleares.
Lo que más me molesta del PP es que defina una posición sin que le preocupe la antiguedad de la central y el riesgo que conllevan las centrales nucleares, sobre todo desde el punto de vista ecológico.
Al menos yo no he leído ni escuchado ninguna declaración de ningún responsable del PP que diga otra cosa que no sea la conveniencia de continuar con Garoña.
Rentabilidad energética y sostenimeinto socioeconómico de las zonas con centrales nucleares VS Protección Medioambiental y Riesgos ¿Controlados? a la Población.
Yo lo tengo claro. Mientras las centrales grantizen seguridad, adelante. Una vez que su vida útil se termine y existan riesgos: 1- Plan económico alternativo y 2 - Cierre.
Y sí, este blog lo estoy actualizando con mis artículos en Diario de Burgos. Por ahora para el resto de asuntos tengo el blog del Diario de Burgos.
Un saludo Ramón
yo en eso estoy de acuerdo. Cuando una central nuclear dé señales de vejez y de peligro lo único razonable es cerrarla y por supuesto preparar un plan alternativo para la zona.
Pero hay una cosa que no podemos olvidar, y es que una catástrofe nuclear no entiende de fronteras y si ocurriera algo en el sur de Francia, donde hay unas cuantas centrales, nosotros nos veríamos igualmente afectados. O sea, que poniéndonos en el hipotético peor de los casos podríamos acabar pagando a Francia (por ejemplo) por su energía y encima sufrir una desgracia nuclear proveniente de un país vecino.
Esto es sólo para desmontar aquella teoría que sostienen algunos de que si no construimos centrales en España ya estamos exentos de cualquier peligro. Cierto es que el riesgo será menor, pero seguirá existiendo.
Bueno, no me extiendo más y el lunes entraré a ver cuál es el nuevo artículo. Por cierto, sabes cuál es mi pseudónimo en el blog del Diario, ¿no?
Si, te tengo localizado en mi blog de DB. Verás que estoy teniendo dificultades para entrar en el blog del Diario.
Depende la configuración de cada ordenador se puede o no acceder.
Un saludo
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