Artículos de Opinión

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lunes 28 de enero de 2008

El único compromiso confirmado, el de Zapatero










Ya no es que los responsables municipales del PP no sepan agradecer la ayuda de 232.000 € que el Gobierno de España destina para la construcción del Centro de Creación y Promoción Musical de Burgos, ni que se opongan en el Pleno de la Corporación Municipal a que desde el Ayuntamiento de Burgos se exija a la Junta de Castilla y León, que es la administración competente en materia de cultura y juventud, que colabore al 50 % con la administración local en la financiación de este centro.

Es que al concejal de juventud no se le ocurre otra cosa que preguntarme en este diario (el mismo que calificó la defensa que hizo el Sr. Villanueva del compromiso de la Junta con este centro musical en el pasado pleno como “desafortunada”) que por qué la Junta va a duplicar la ayuda que destinó el Gobierno de España para este centro. Yo le contesto, ¿solo el doble?

Seguramente esta pregunta del Sr. Villanueva responda a que después del fiasco que ha supuesto para el PP que haya sido el Pte. Zapatero el primero en concretar su colaboración a través de la firma de un convenio con el Ayuntamiento de Burgos, se aprovechó el encuentro casual que tuvieron Villanueva y Herrera el pasado miércoles en Bruselas, donde tal vez el presidente de la Junta le dijera de palabra que no se preocupara, que la Junta va a colaborar tarde o temprano y que lo hará por el doble de lo que ha hecho Zapatero.

Ante esto debo ser objetivo y asegurarles a ustedes, que a día de hoy el compromiso efectivo en la financiación de este centro por parte de la Junta de Castilla y león para este centro es cero. Que la única administración que sin tener las competencias ha destinado ayudas para que el Ayuntamiento de Burgos no tenga que asumir el 100% del coste es el Gobierno de España y que es una auténtica vergüenza que la Junta de Castilla y León, teniendo la responsabilidad competencial, solo vaya a destinar unos 500.000 € para un centro que tiene un coste global de 3 millones

lunes 14 de enero de 2008

La política como homilía


“Con la homosexualidad, el aborto y el divorcio exprés vamos al fin de la democracia” Agustín García Gasco, Arzobispo de Valencia. Este es uno de los comentarios que varios obispos españoles y representantes de la jerarquía eclesiástica pronunciaron en la concentración de Madrid hace unas semanas. No pude negar mi sorpresa. Y es que no se me ocurre otro gobierno que haya colaborado y respetado a la iglesia católica como lo ha hecho el gobierno socialista de José Luís Rodríguez Zapatero. ¿Alguien puede obviar la generosidad de este gobierno en la financiación de la iglesia católica con los acuerdos adoptados con los conciertos educativos a través del IRPF?

Algunos representantes de la iglesia católica (y digo algunos porque estoy convencido que la mayoría de los católicos de este país no respaldan este tipo de manifestanciones) utilizaron su moral como arma arrojadiza contra el gobierno. Siempre he creído en el respeto institucional y en la utilización de los cauces correctos para la transmisión de mensajes. Creo que nadie puede discutirle a la iglesia que en sus templos y reuniones adoctrine a sus feligreses según la moral católica. Del mismo modo que el Gobierno de España está legitimado para regular cuestiones sociales a través de políticas respaldadas democráticamente por 11 millones de españoles.

Lo ocurrido en Madrid es un claro ejemplo de la desproporción, el exceso y la extralimitación. Ni Antonio María Rouco Varela, cardenal arzobispo de Madrid, ni sus colegas Cañizares o García-Gascó parecieron tener en cuenta durante la concentración celebrada en defensa de la familia cristiana al resto de unidades familiares que forman parte de la realidad española. ¿Qué otro gobierno ha hecho más por la familia que este? Más ayudas por el nacimiento de hijos, más derechos para los matrimonios del mismo sexo, más ayudas a la vivienda, más medidas contra la violencia de género o más posibilidades para las personas dependientes.